¡Buenos días!
Actualmente estoy haciendo una especie de curso-taller en un centro de Murcia. Se trata de un taller de revelado fotográfico; así que aprendemos a revelar negativos y a positivarlos, y todas esas cosas.
El laboratorio sólo está preparado para positivar en blanco y negro, ya que les resulta más sencillo y barato; además, creo que es la técnica que más le gusta a los dos jóvenes que llevan el taller. Supongo que lo encuentran más romántico así.
Por mi parte, yo había recuperado de casa de mis abuelos maternos dos cámaras fotográficas. Una Kodak Instamatic 220 que utiliza películas de 126 (que no encuentro por ningún lado) y una Kodak Brownie Flash, la versión francesa, con la que he hecho unas fotos de prueba para el taller.
La verdad es que me encantan cómo han salido y, aunque he de reconocer que no era un amante del blanco y negro, estoy descubriendo este nuevo enfoque, y me gusta.



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